¿Sabías que el nombre verdadero de este alimento es: aceite de colza?
El nombre de “aceite de canola” es una abreviatura de “Canadian Oil Low Acid”, que fue el nombre dado al aceite de colza producido en Canadá, posteriormente a muchos cultivos y estudios para mejorar las semillas de colza.
Pero… ¿podemos considerar parte de un menu saludable al aceite de canola o colza?
La colza es una planta de flores amarillas que se cultiva en muchas partes del mundo para producir forraje, biodiesel y aceite vegetal para consumo humano.
Tiene un contenido alto de lípidos y medio de proteínas.
En su estado natural, el aceite de colza contiene ácido erúcico y glucosinolatos, que son tóxicos medianamente a altas dosis.
Es por eso que en Canadá se hicieron muchos estudios hasta llegar a obtener variedades de semillas con niveles menores de estas sustancias tóxicas, surgiendo el nombre de canola con el que es más conocido en la actualidad, como te dije al inicio.
Actualmente, las sustancias tóxicas mencionadas arriba ya no constituyen ningún peligro en el aceite de canola que, además es rico en saludables ácidos grasos monoinsaturados.
Pero, ¡oh desagradable sorpresa!
El aceite de canola no es una buena opción para nuestro menu saludable.
El aceite de canola es dañino porque, sus excelentes ácidos grasos monoinsaturados son transformados en otras sustancias dañinas, por el proceso industrial de refinación a que es sometido: altas temperaturas, presión, solventes como el hexano, siendo blanqueado y desodorizado con sustancias químicas no saludables.
Además, la alta temperatura y la alta presión con solventes, transforma su contenido de omega 3 en grasa trans.
Finalmente, cuando lo ingerimos, nos puede llegar a provocar aumento de peso y enfermedades degenerativas y cardiovasculares, haciendo que no sea una opción para nuestro menu saludable.
Es un lástima que un alimento que podría ser una buena fuente de salud para los humanos sea convertido por la industria en un aceite que no debamos utilizar en la preparación de nuestros alimentos, teniendo que ser excluido de nuestro menu saludable.
El resultado final de la refinación y procesamiento de los aceites es que son altamente inflamatorios en el cuerpo cuando los ingerimos, lo que puede provocar enfermedades cardiovasculares, aumento de peso, y otras enfermedades degenerativas.
Quizá algún día modifiquen su proceso de industrialización y podamos comerlo sin riesgo.

